La Familia Catolica



"EUCARISTÍA A DIVORCIADOS CATÓLICOS": EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL AMORIS LAETITIA

En resumen, AMORIS LAETITIA enseña que no existe la verdad absoluta. La Secta del Vaticano II es oficialmente una Iglesia relativista. Los sacerdotes y obispos locales deciden lo que es verdadero o falso. Si los sacerdotes y obispos locales deciden que es acceptable para una persona fornicar y 1 hora mas tarde sin estar arrepentidos quieren recivir la eucharistia lo pueden hacer.

El sacramento de la confesion en la secta del vaticano II NO tiene ningun sentido. La materia del sacramento de la confesion, es decir contrición de los pecados(arrepentimiento de vivir en fornicacion y no percar mas) no es necesaria.


El documento completo AMORIS LAETITIA se encuentra aqui: EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL AMORIS LAETITIA

Hay herejías masivas en este documento. Por ejemolo párrafo 298 afirma que la Ley de Dios: "no cometeras adulterio", no es una ley absoluta. Notemos tambien que la palabra pecado, ofensas contra Dios, fornicacion y contrición  nunca son mencionadas.

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL AMORIS LAETITIA
298. Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral. Existe el caso de una segunda unión consolidada en el tiempo, con nuevos hijos, con probada fidelidad, entrega generosa, compromiso cristiano, conocimiento de la irregularidad de su situación y gran dificultad para volver atrás sin sentir en conciencia que se cae en nuevas culpas. La Iglesia reconoce situaciones en que «cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, —como, por ejemplo, la educación de los hijos— no pueden cumplir la obligación de la separación»[329]. También está el caso de los que han hecho grandes esfuerzos para salvar el primer matrimonio y sufrieron un abandono injusto, o el de «los que han contraído una segunda unión en vista a la educación de los hijos, y a veces están subjetivamente seguros en conciencia de que el precedente matrimonio, irreparablemente destruido, no había sido nunca válido»[330]. Pero otra cosa es una nueva unión que viene de un reciente divorcio, con todas las consecuencias de sufrimiento y de confusión que afectan a los hijos y a familias enteras, o la situación de alguien que reiteradamente ha fallado a sus compromisos familiares. Debe quedar claro que este no es el ideal que el Evangelio propone para el matrimonio y la familia. Los Padres sinodales han expresado que el discernimiento de los pastores siempre debe hacerse «distinguiendo adecuadamente»[331], con una mirada que «discierna bien las situaciones»[332]. Sabemos que no existen «recetas sencillas»[333].

 

 Aun peor es el parrafo 299 de AMORIS LAETITIA  dice que  los pecadores pueden vivir como miembros vivos de la Iglesia

 

299. Acojo las consideraciones de muchos Padres sinodales, quienes quisieron expresar que «los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo. La lógica de la integración es la clave de su acompañamiento pastoral, para que no sólo sepan que pertenecen al Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, sino que puedan tener una experiencia feliz y fecunda. Son bautizados, son hermanos y hermanas, el Espíritu Santo derrama en ellos dones y carismas para el bien de todos. Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales: es necesario, por ello, discernir cuáles de las diversas formas de exclusión actualmente practicadas en el ámbito litúrgico, pastoral, educativo e institucional pueden ser superadas. Ellos no sólo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia, sintiéndola como una madre que les acoge siempre, los cuida con afecto y los anima en el camino de la vida y del Evangelio. Esta integración es también necesaria para el cuidado y la educación cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los más importantes»[334].

 

La Doctrina católica básica enseña lo siguente

CATECISMO DE SAN PÍO X

167 ¿Basta para salvarse ser como quiera miembro de la Iglesia Católica? -

No, señor; no basta para salvarse ser cozmo quiera miembro de la Iglesia Católica,
sino que es necesario ser miembro vivo.

168. ¿Cuáles son los miembros vivos de la Iglesia?
Los miembros vivos de la Iglesia son todos y solamente los justos; a saber, los que están actualmente en gracia de Dios

169.¿Y cuales son los miembros muertos?
- Miembros muertos de la Iglesia son los fieles que se hallan en pecado mortal.

534. ¿Podemos resistir a la gracia de Dios?
- Si, señor; podemos resistir a la gracia de Dios, porque no destruye nuestro libre albedrío.

541. ¿Cuáles son los sacramentos que confieren la primera gracia santificante?
- Los sacramentos que confieren la primera gracia santificante, que nos hace amigos de Dios, son: el Bautismo y la Penitencia. (comunmente a la Penitencia se le llama confesion)

542.¿Cómo se llaman por esta razón estos dos sacramentos?
- Estos dos sacramentos, Bautismo y Penitencia, se llaman por esta razón sacramentos de
muertos
, porque están instituidos principalmente para devolver la vida de la gracia a las almas muertas por el pecado.

545.¿Qué pecado comete quien recibe uno de los sacramentos de vivos, sabiendo que no está en gracia de Dios?
- Quien recibe uno de los sacramentos de vivos, sabiendo que no está en gracia de Dios, comete grave sacrilegio.

546. ¿Cuáles son los sacramentos más necesarios para salvarnos?
- Los sacramentos más necesarios para salvarnos son dos: el Bautismo y la Penitencia; el
Bautismo es necesario a todos, y la Penitencia es necesaria a todos los que han
pecado mortalmente después del Bautismo
.